¿Por qué elegir LIVINK?

Aunque así de primeras somos un coworking normal (con buenas sillas, mesas de trabajo compartidas, salas de reuniones, comedor, etc) tenemos algunos detalles especiales difíciles de encontrar en otros coworkings.

Flexibilidad total y sin costes añadidos

Queremos ofrecer la máxima flexibilidad posible, por esto nuestros coworkers fijos tienen acceso 24/7 y pueden venir a trabajar cuando quieran, incluyendo noches y fines de semana. Queremos estar mucho más cerca de una oficina compartida que de un centro de negocios, porque los centros de negocios son impersonales.

LIVINK es un lugar de trabajo compartido en el que todos los coworkers saben, por ejemplo, dónde están los suministros para cogerlos cuando necesiten, o donde el primero que llega por la mañana abre las puertas, enciende las luces y hace café para todos.

Disponemos de 2 cabinas para hacer llamadas o videoconferencias y 3 salas de reuniones que se pueden usar de forma ilimitada y gratuita. A nuestros coworkers fijos no les cobramos ni les limitamos el uso de estas salas, las cuales pueden usarse tantas veces y tantas horas como consideren necesario.

Silencio, naturaleza y mucha paz

Estamos rodeados de silencio y naturaleza. Todo el que viene a visitarnos dice que el espacio les transmite paz y tranquilidad. Seguramente será por el suelo de madera , por las paredes blancas y porque tenemos una localización privilegiada dentro de este Madrid contaminado, atascado y ruidoso. Tenemos nada menos que 3 parques a tiro de piedra.

Nuestras oficinas reciben mucha luz natural y poco ruido, por ambos extremos. En un extremo está el patio interior del edificio en el que nos alojamos, en el que hay una terraza muy agradable para salir de la oficina un rato a tomar un café, en el otro extremo está la calle Irún, una calle de poquísimo tráfico y por el que baja aire fresco que limpian los árboles del Parque del Oeste. El Parque del Oeste es conocido por ser el emplazamiento del Templo de Debod y está a 10 minutos caminando desde la puerta de LIVINK.

El edificio en el que nos encontramos está “encajonado” entre el Parque del Oeste y las vías de cercanías que salen de la estación de Príncipe Pío. El tráfico de coche es ínfimo porque no hay salida directa a ninguna gran vía de comunicación. Las dos únicas posibilidades son la calle Paseo del Rey, que conecta con la Cuesta de San Vicente, y el Paseo de la Rosaleda, que cruza por medio del Parque del Oeste para salir a calle Pintor Rosales o a Moncloa. Ningún dispositivo GPS te indicará pasar por aquí para ir a ningún sitio porque supondría dar una vuelta demasiado larga. Esto es genial porque desde varios cientos de metros antes de llegar ya caminas o pedaleas en silencio, sin ruido de coches. Y sin embargo estamos perfectamente conectados con el resto de la ciudad.

Además, la Casa de Campo, a través del Puente del Rey, está a 700 metros y los Jardines de Sabatini y el Campo del Moro a 6o0. Esto son 7 minutos caminando a cada uno de ellos.

Conexión inmejorable en transporte público

LIVINK está conectado de forma casi inmejorable en transporte público o en bicicleta. Tenemos dos estaciones de BiciMad a 10 minutos andando, una en Plaza España y otra en el Paseo de la Florida, la estación de Metro de Plaza España está a 1o minutos caminando y la estación de Príncipe Pío está a menos de 3 minutos andando.

Desde Príncipe Pío puedes desplazarte a tu destino en Metro o en Cercanías. En Cercanías, con la línea C1 puedes estar en la T4 del Aeropuerto de Barajas en 42 minutos, en Atocha en 11, en Nuevos Ministerios en 20 y en Chamartín en 26 minutos. También puedes ir en línea directa hasta Alcalá de Henares, con la C7, y hasta Villalba con la C10. En Metro, la línea 10 cruza Madrid de norte a sur de la forma más rápida y puedes estar en Alonso Martinez en 15 minutos y en Plaza Castilla en 25. Otra opción es la línea R, que conecta con Ópera, y la línea 6, la circular.

Otras opciones para llegar a LIVINK es cualquiera de los servicios de movilidad compartida que hay disponibles en Madrid. Muving, eCooltra, Car2Go, Emov y más que están por llegar.

Conexión con el ecosistema startup

Desde que Google decidió abrir su Campus en Madrid hace un par de años este se ha convertido en el epicentro del mundo startup en Madrid. Desde LIVINK puedes llegar a Google Campus, caminando, en menos de 20 minutos.

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